Estudiar para tu examen de ingreso a la universidad puede ponerte en una situación difícil y estresante, tanto que a veces ni siquiera sabemos por dónde empezar.
Pero existen estrategias para mejorar tu memoria, los niveles de concentración e incluso tu estado de ánimo.
Toma en cuenta algunas de las recomendaciones que mencionaremos para alcanzar el éxito tan anhelado y por su puesto tu cupo a la carrera que deseas conseguir.
- Alimenta tu cerebro.

Nuestros cuerpos necesitan energía para funcionar correctamente, y la capacidad del cerebro para concentrarse proviene de un suministro adecuado y constante de energía en forma de glucosa.
Así que, asegúrate de comenzar tu día con carbohidratos que liberarán energía lentamente a lo largo de la mañana como el pan integral o cereales bajos en azúcar, como la avena o la quinua.
Las proteínas como la leche, yogur o huevos son indispensables para un buen funcionamiento de nuestro cuerpo, y nos ayudarán bastante para alcanzar nuestro objetivo.
Para variar también puedes elegir otros estimulantes cerebrales probados como huevos, pescado (rico en grasas omega-3), granos enteros, col, acelgas, espinaca, brócoli (todas plantas con hojas de color verde oscuro), tomates y aguacates.
Los alimentos llenos de antioxidantes y antocianinas (pigmentos que otorgan el color rojo, púrpura o azul a las hojas, flores y frutos) pueden ayudar a mejorar la memoria a corto plazo y el estado de ánimo. Tales como: los arándanos, las fresas, las nueces, las aceitunas y el chocolate negro.
2. Planifica con anticipación.

Comienza a estudiar mucho antes de la fecha de tu examen. Esto ayudará a que te sientas más tranquilo y es menos estresado.
Intenta estudiar por la mañana, cuando tu cerebro está descansado y fresco.
Sería mejor si estableces una rutina con el estudio. Estudia al menos 50 minutos al día, de nada sirve estudiar una ocasión tres horas y dejar de estudiar durante días, la constancia y perseverancia hacen la diferencia.
3. Autoevalúate

Te ayudará a hacer un seguimiento de tu progreso y te dará la oportunidad de verificar cualquier falla en tu conocimiento.
Una de las mejores maneras de autoevaluare es hacer resúmenes o ponerse a prueba resolviendo ejercicios, contestando preguntas y hasta resolver exámenes de ingreso anteriores.
Además, como otra técnica está la de enseñar a otro lo que sabes. Porque para enseñar a otra persona se requiere aprender y organizar los conocimientos de manera clara y estructurada, lo que demostrará todo el conocimiento que ya retiene tu cerebro.
4. Evita distractores.

Si bien es cierto, el celular es un dispositivo que nos facilita muchas actividades, es un enorme distractor a la hora de estudiar. Simplemente estarás pensando en las novedades que puede ofrecerte en redes sociales, música, etc y perderás tu concentración. Lo recomendable es tenerlo lejos de nuestra mesa o lugar de trabajo mientras estudiamos.
5. Has ejercicio y descansa bien.

De nada sirve saturar la cabeza de conocimientos, de hecho es contraproducente, para eso se supone que se estudió con antelación y dormir suficientes horas así como comer ligero, ayudaran a que te sientas activo y dispuesto. Tomar descansos entre las sesiones de estudio le da al cerebro una mejor oportunidad de asimilar lo que acaba de trabajar en la memoria.
Además, obtener un poco de aire fresco hará que sea más probable que regreses a tu escritorio renovado y seas más capaz de concentrarse después.
Por supuesto, necesitarás dormir bien durante la noche antes de un examen, pero esto se aplica a todo el período de estudio.
Ir a dormir a una hora razonable significa que podrás levantarte temprano, bien descansado y listo para abordar el plan de estudio.
6. Confía en lo que has logrado.

Mantén la calma y sé positivo durante todo el proceso de estudio. Si tuviste un mal día, no permitas que eso afecte la forma en que estudias al día siguiente.
La clave es averiguar cómo estudiar de la manera más efectiva y mantenerte en eso lo mejor que puedas.
Visualiza el éxito, esto supone proceder como si ya se hubiera alcanzado el objetivo ya que el poder de la mente influye en nuestras emociones y eso se capitaliza en seguridad y confianza de ti mismo.