
El confinamiento obligatorio impuesto ha sido más que necesario para frenar y tratar de bajar la curva de contagios por COVID-19. Fue una medida que cambió la vida como la llevábamos; las rutinas diarias dejaron de serlo; la interacción con nuestros círculos más cercanos se interrumpió y pasó a ser telemática.
A la mayoría de adultos le asentó mal el cambio repentino, pero es claro que los que más sufrieron y lo siguen haciendo, son los niños. El dejar de asistir a la escuela, dejar de jugar con sus compañeros además de la prohibición de salir a lugares públicos o al aire libre acrecentaron en algunos grupos necesidades de aprendizaje que venían siendo tratadas en la escuela, como es el caso de los niños diagnosticados con TDAH.
En la escuela y colegio se hace un seguimiento y control de los chicos que lo padecen además de adaptaciones curriculares relacionadas con el ritmo de aprendizaje, concentración, conductas en el aula, etc. Pero a raíz de la pandemia este déficit de atención, hiperactividad e impulsividad son solo tres de las características que se acrecentaron en niños y jóvenes con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), debido a los efectos del confinamiento por Covid-19.
Se observó un aumento de estrés agudo, cambios en el comportamiento y estado de ánimo de los menores. Se puede afirmar que hubo un retroceso en la mayoría de ellos. Además, la incertidumbre, ansiedad y el propio estrés de los padres influye negativamente en los niños y jóvenes con TDAH, pues actualmente a los padres se les impone responsabilidades ajenas en muchos casos a su rol de padres y madres; todo esto, recargado a la preocupación que tienen los adultos por la crisis puede acrecentar aún más el bienestar psicológico de los chicos y empeorar sus problemas de comportamiento.
Por todo esto, te traemos algunas recomendaciones que apoyarán el nuevo rol de corresponsabilidad que se asume en casa en tiempos de la educación telemática.
1- Preguntar al maestro.
Los niños y adolescentes con TDAH reciben apoyo en el aula por parte de su maestro para adaptarse mejor a las clases, no perder la concentración fácilmente, ser más productivos, evitar conductas negativas, etc. Por ello, el docente es el mejor aliado de los padres con niños con TDAH en estos tiempos, pues es él quien podrá orientar eficientemente en cómo deben apoyar a sus niños, cómo evitar que se distraigan mientras están en sus clases virtuales o al momento de realizar las tareas encomendadas. Sus recomendaciones serán de gran ayuda para el trabajar en casa.
2- Establecer una rutina en casa.
Los niños y adolescentes con TDAH se manejan mejor cuando se establecen rutinas, pues no manejan bien la incertidumbre, por lo que es bueno que tengan un horario publicado en algún lugar importante de la casa, o en varios lugares, así estarán al tanto de las actividades que deben realizar o para las que deberían estar preparados.
3- Efectivizar el tiempo para aprender.
Los niños y adolescentes con TDAH aprenden efectivamente en periodos de tiempo cortos donde su concentración es mejor, es decir pueden enfocarse y trabajar de manera efectiva por 45 minutos como máximo, por lo que se deben simplificar tareas o actividades para lograr que sean productivas en periodos cortos. Además claro se debe dar un seguimiento a las actividades o tareas que se hayan hecho para apoyar su aprendizaje.
4- Alternar actividades.
Los niños, en general, prestan más atención al desarrollo de actividades que les llamen más la atención, los motiven y despierten su interés. Los niños con TDAH no son la excepción. Si usted en casa logra identificar las actividades de preferencia de su niño puede combinar las tareas que menos le llamen la atención con las que le gusten, y lograr que no se frustre o altere. Así por ejemplo, podría combinar una clase de Historia o Matemática con un refrigerio que le agrade, con jugar su videojuego favorito, un paseo en bicicleta o hasta una caminata.
5- Brindar una atención positiva.
Elogiar cada vez que se hace un buen trabajo, o se cumple por completo una tarea en un tiempo establecido, implica una felicitación. Las palabras de aliento motivan a seguir mejorando y avanzando en la construcción del nuevo aprendizaje. Brindar pequeñas recompensas al esfuerzo realizado, incentiva una actitud positiva.
6- La atención de los padres es primordial.
Los padres deben tratar de prestarles atención, compartir con ellos actividades que contribuyan a enriquecer el lazo afectivo familiar. El dedicarles el tiempo libre del trabajo telemático fortalecerá su confianza y lado emocional en los niños. Recuerde que el niño necesita su atención, más que un dispositivo móvil o tablet.
7- La adaptación es paulatina.
Recuerde que el cambio no es bien asimilado por todos, y los niños y adolescentes con TDAH tal vez necesiten más tiempo para adaptarse. Pues se deben reformular objetivos, metas, expectativas, ritmos de aprendizaje, estrategias de enseñanza, etc a la nueva modalidad post pandemia. Es decir, no se debe perder la calma, el proceso de adaptación implicará una mejora paulatina. La paciencia será la principal virtud en casa.
